Comentarios frente a la deducibilidad de sumas transaccionales e indemnizaciones laborales.

Deducibilidad de sumas transaccionales e indemnizaciones laborales vista desde el criterio de necesidad y criterio comercial.

En meses pasados, el Consejo de Estado profirió dos sentencias mediante las cuales cambia de posición frente a la deducibilidad de las indemnizaciones pagadas por terminación de contratos de trabajo y sumas transaccionales.

Considera el Alto Tribunal que para que una expensa necesaria sea deducible, el estudio se debe circunscribir a la utilidad de la misma en función al desarrollo del objeto económico de la Compañía en el contexto de una situación de mercado, siendo necesario demostrar la necesidad con “criterio comercial” de la misma; posición que se encuentra en línea con la sentencia de unificación proferida recientemente por el Consejo de Estado el 26 de noviembre de 2020[1].

En ese orden, procedemos a exponer nuestros comentarios en relación con la posición actual del Consejo de Estado, en los siguientes términos:

1. En cuanto a la deducibilidad de la indemnización pagada con ocasión a la terminación por mutuo acuerdo de contrato de trabajo.

Respecto a este punto, la Sala en sentencia del 6 de agosto de 2020[2] dispuso que, las remuneraciones económicas pactadas con ocasión a la terminación por mutuo acuerdo de contratos laborales cumplieron con los requisitos de necesidad, puesto que el acervo probatorio demostró que, en el marco de un proceso de reorganización societaria, el contribuyente se vio en la necesidad de promover acuerdos de transacción con quienes tenían la calidad de empleados y pagar unas sumas por la finalización de sus contratos, resultando dichas expensas decisivas a efectos de provocar la terminación no litigiosa de los contratos de trabajo existentes.

Por lo anterior, el Consejo de Estado concluye que la determinación de la necesidad del gasto debe estar dirigida a una comprobación, que permita identificar si la erogación debatida es requerida o provechosa para desarrollar la actividad empresarial en el contexto de una situación de mercado, pues en ello consiste la necesidad comercial, y que recae sobre los contribuyentes la carga de poner en conocimiento de las autoridades administrativas y judiciales las circunstancias fácticas o de mercado de conformidad con las cuales una determinada expensa puede adquirir la connotación de ser “necesaria” vista “con criterio comercial”.

Debemos señalar, que los argumentos expuestos se encuentran en línea con lo prescrito por la Administración Tributaria en pronunciamiento reciente realizado a través del Concepto DIAN 100202208 del 26 de marzo de 2021, donde se analizó la procedencia de la deducción por indemnizaciones por despido con o sin justa causa que provienen de una relación laboral o reglamentaria, estableciendo que para su deducción, se deberá considerar lo dispuesto en el artículo 107 del ET y la sentencia de unificación del 26 de noviembre de 2020, con el fin de analizar en cada caso si se cumplen los presupuestos consagrados: (i) relación de causalidad con las actividades productoras de renta, (ii) que sean necesarias y (iii) proporcionadas de acuerdo con cada actividad.

2. En cuanto a la deducibilidad de sumas que tienen su origen en acuerdos de transacción.

Ahora bien, la Alta Corporación en sentencia del 27 de agosto de 2020[3] dispone que para que un gasto realizado con el fin de evitar futuras controversias judiciales en cumplimiento de un contrato de transacción sea deducible del impuesto sobre la renta, requiere que exista un vínculo entre gastos y necesidad “con criterio comercial”.

En el caso bajo estudio, la Sala concluyó que el gasto era necesario y deducible pues estuvo relacionado con evitar un litigio futuro, se realizó con fines productivos, encaminado a la organización de las actividades económicas a partir de las cuales percibe ingresos gravables el contribuyente y acorde con la situación de mercado en la cual se debía desenvolver.

3. Conclusiones Triada Abogados & Auditores

 Por todo lo expuesto, consideramos de gran importancia esta nueva línea jurisprudencial del Consejo de Estado donde desarrolla que las sumas que correspondan a indemnizaciones laborales y acuerdos transaccionales son una expensa deducible siempre que el contribuyente logre demostrar que son necesarias con criterio comercial, posición que ha sido sostenida de tiempo atrás por la doctrina de la DIAN.

Sin embargo, tal demostración requerirá de un esfuerzo probatorio por parte del contribuyente con el fin de comprobar que la indemnización pagada coadyuva a la generación de ingresos o impide el deterioro de la fuente productiva, mediante su preservación, optimización o adaptación a las situaciones de mercado.

[1] Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo – Sección Cuarta, Sentencia de Unificación del 26 de noviembre de 2020, Expediente 21329, C.P. Julio Roberto Piza Rodríguez.

[2] Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo – Sección Cuarta, Sentencia del 6 de agosto de 2020, Expediente 22979, C.P. Julio Roberto Piza Rodríguez.

[3] Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo – Sección Cuarta, Sentencia del 27 de agosto de 2020, Expediente 23628, C.P. Milton Chaves García.

Triada Abogados & Auditores